viernes, 31 de diciembre de 2010

CEDRÓN

Escóndese un cedrón bajo sus flores
lejos de mi ventana.
Sus pestañas de menta
son agujas de aulaga;
lucen como chapitas de titanio
al antifaz del sol que cae en sus caras.

Miles de oboes tocan en un coro
y al picaflor rescatan
enviando resoplidos musicales,
una canción de súbita prestancia.

Ese árbol no es mío,
se asoma por encima de la tapia;
se muestra sin descaro,
se amolda al vendaval que lo amamanta.

Él es un pequeñín,
un chiquillo travieso que se agarra
al muro del verano sin ardor
en la tierra araucana,
cuando el otoño reaparece en Chile
con flores de naranjos en España.


A. Macías
(Derechos de autor)

1 comentario:

  1. Hermosos poemas que ensalzan a la naturaleza. Un saludo desde España.

    ResponderEliminar